La inmobiliaria de la nueva era ya está aquí

El negocio inmobiliario de obra nueva residencial se ha distribuido tradicionalmente entre diversos agentes, a saber, el propietario del suelo, el arquitecto, la constructora, el promotor y la agencia inmobiliaria encargada de comercializar. Dicha cadena de proveedores lastrada con largos plazos de ejecución, mano de obra intensiva en el proceso de construcción y los costes de proyectos técnicos encarecen el producto final limitando las posibilidades de acceso a una vivienda unifamiliar por razones de precio.

El promotor inmobiliario ha vivido siempre con niveles de riesgo elevados ocasionados por los plazos de maduración de cada proyecto que se inician con la compra del suelo y no se empieza a rentabilizar hasta la entrega de llaves, generalmente pasados más de 18 meses. De otro lado, la necesidad de decidir el producto final y construirlo “a ciegas” supone otro elemento añadido en el riesgo del proyecto cuya causa no ha podido ser resuelta por la construcción tradicional.

Así pues, promotores inmobiliarios de un lado y agencias del otro, son víctimas de un sistema que tan solo les permite producir viviendas unifamiliares caras, en procesos lentos y cargados de un nivel de riesgo elevado. La paradoja pero, viene de la gran innovación que han imprimido los fabricantes de materiales de construcción que han supuesto, plazos más rápidos de entrega y mejores costes que, por las rigideces de la promoción y construcción tradicional, no han repercutido en beneficios para el cliente final.

Boxalive nació no solo para resolver esta problemática, sino para crear un nuevo modelo de franquicia inmobiliaria que industrializa todo el sistema para ofrecer viviendas unifamiliares de diseño, personalizadas, eficientes y de bajo coste con plazos equiparables a los de la compra de un vehículo nuevo.

El cambio de paradigma se produce en un doble sentido: El cliente final se convierte en el centro de la experiencia y accede a crear su propia casa nueva con la superficie, distribución y personalización de acabados acorde a sus necesidades, gusto y capacidad económica.

La inmobiliaria por su lado, integra la función del arquitecto, del promotor y de la agencia en una sola figura, simplificando todo el proceso y generando un mayor beneficio económico global a su vez. Si deseas conocer más sobre el modelo de franquicia inmobiliaria de Boxalive, visita este enlace.

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